Anoche tuve la suerte de asistir a uno de los directos con más fuerza del panorama musical patrio. Nada más y nada menos que Marea, en plena gira presentación de su último álbum: Las aceras están llenas de piojos.
Tachados de comerciales por muchos - algo que confirmo, dada la afluencia masiva de quinceañeras vestiditas de alternativas y los 22 leuros por entrada -, se han ganado al público más variopinto a base de poesía callejera en boca de la voz desgarrada de un acalorrado navarro, al que llaman Kutxi Romero y marcada por una virtuosa guitarra que casi echa fuego, en manos de un tal Kolibrí Díaz.
A pesar de la pésima acústica del recinto - el coliseo Telefónica Arena. Una pista de tenis cubierta y con gradas, como quien dice- y de las más de 10.000 voces que acompañaron en todo momento al grupo, el resital -como decía el tipo argentino que tenía al lado xD- fue sencillamente genial, mezclando sus témas míticos, con los mejores del nuevo álbum. Saben muy bien con qué levantar al personal.
Parecía que el estadio se iba a venir abajo, en los momentos cumbre del espectáculo, cuando tocaron perlas como La rueca, Como el viento de poniente, el favorito de sus seguidores, Perro verde o su buque insignia, Marea, con el que cerraron la que sin duda fue una excelente demostración de cómo encauzar el corazón con la boca, a través de la garganta.
Geniales, Marea. Ojalá sigan con esa fuerza por mucho tiempo. Da gusto desfogarse en uno de sus conciertos xD
























