Que me perdonen Rober y su gente, por haber descubierto esta joya a estas alturas…pero nunca es tarde ¿no?
Decidí
Aprender a hacerme yo la maleta, para poder vivir.
Hoy lloré
Se me habrá metido un poco de arena, eso no es para mí.
Me inventé
Mil maneras de perder la cabeza, es más sencillo así.
Comprendí
Y ahora vivo en un castillo de arena, mi reino es para tí.
Escuchando: Extremoduro - Decidí
Hoy siento que tengo tanto que agradecer, que necesito plasmarlo aquí.
Gracias a mis vecinos, por suponer que todos dormimos por la noche y de día estamos despiertos desde las 8 de la mañana. Por dar por hecho que me importa lo más mínimo, el hecho de que lleve media hora pegando en su puerta -que por cierto, da a la mía y SE OYE- y la vieja no le abra.
Me fui de mi casa por no aguantar a los vecinos allí. Pero, por supuesto, estaba deseando compartir mi vida con ustedes y aguantar sus voces a deshora y destiempo, su televisión a todo volumen, sus discusiones, los lloriqueos en THX de sus malcriados nietos, sus paranoias, los gritos de su hija, la de la voz de pito, las neuras de sus yernos tocando a mi portero…en serio, no tengo nada mejor que hacer. Dénme por el culo cada día, que me encanta.
Gracias también a esa competentísima operadora telefónica de atrapalo.com. Con su dedicación y buen hacer, ha conseguido arruinar un viaje planeado desde hace tiempo.
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Una de química:
Enunciado: Si vertemos una Juez tecnológicamente analfabeta y con pocas luces, sobre la base de un Código Penal desfasado -que solo se actualiza para lo que algunos quieren- y lo removemos bien, en una atmósfera de ignorancia, manipulación y sensacionalismo interesado, ¿Qué obtenemos?
Respuesta:
No sé cómo funciona el tema de la jurisprudencia en España, pero voy a tener que volver a pagar en efectivo en los restaurantes y a no perder de vista la tarjeta en general.
Por cierto, Málaga capital del mundo frik, ya xD
Siempre lo he visto al pasear por cualquier playa, pero hoy lo he confirmado.
El 50,8% del primer kilómetro de costa de Málaga está urbanizado, cuando según la Ley de Costas de 1988, en esta superficie, sea playa o acantilado, está expresamente prohibido urbanizar. Y ojo, que media España -la media España que tiene costa- está igual.
Ahora que me vengan con la moral para decirme que me mantenga por debajo de los 120km/h en autopista, o que no me baje tal o cual película de la mula.
¡1988! ¿Ahora la ley actúa?
¡Bueno, por fin están aquí las fotos del viaje a Finlandia!
Siguiendo con la política de anonimato del blog, solo publico las que no muestran personas. El resto serán de acceso privado. Espero que lo entendáis
Hale, disfrutadlas
Actualización: La galería de fotos privadas ya está disponible aquí.
¿La contraseña? Preguntádmela ![]()
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Jueves, 22.00h. Un servidor, tumbado en el sofá, asiste a una de las lecciones magistrales de su padre, a quien llamaremos Opá, que llega iluminao perdío.
-Opá: Niño, tú sabes lo de los talonarios Bancotel?
-Niño: ¿Concretamente qué?
-Opá: Que los puedes usar para pagarte el hotel en Dublín. La niña de Miguel se los ha sacado por 50 euros pa’ San Valentíns.
En ese momento, el niño, siente un intenso escalofrío. Esas palabras mágicas, “La niña de Miguel“, abren una puerta interdimensional, un agujero de gusano, que automáticamente nos traslada, a través de pliegues en el espacio-tiempo, a un universo paralelo de surrealismo, donde los demás consiguen todo a mejor precio y en mejores condiciones que uno, sea lo que sea
-Niño (levantando ceja derecha): Opá, si el viaje se contrata en paquete, no hay talonario que valga. Se paga por adelantado, creo. Además, habrá que ver si el hotel en que caigamos, los acepta.
-Opá: Yo no sé. Yo nada más sé que* la niña de Miguel se ha sacao no-se-cuantas noches tirás de precio. Y con el vuelo igual ¿Eh?
-Niño (con ligera hinchazón testicular ya): Opá, ya te dije que los vuelos baratos son en medio de la semana y a horas intempestivas. Con suerte, algun chollo de ultimísima hora. La niña de Miguel puede elegir día y hora. Yo salgo de currar y cojo el vuelo, y al volver entro a currar de nuevo. No tengo opción. Es así de simple.
-Opá: Yo no sé. Yo nada más sé que* la niña de Miguel…
(*) “Yo no sé. Solo sé que…” = “No tengo ni puta idea de lo que hablo, pero aún así estoy seguro de que…”
¡Horror! Mi padre ha dejado de ser mi padre. Súbitamente ha entrado en un bucle infinito, que le impide articular algo que no sea la niña de Miguel. Debe ser un bug. A ver si le actualizo el firmware un día de estos…
-Niño: ¡Huy, mira, Opá! ¡Ronaldinho!
-Opá: ¡Mi migoo, mi migoo!
-Continuará-
No sé, igual algún día le pido el teléfono de la susodicha. ¡Qué ojo para las ofertas! ¡Qué talento para la nueva economía global! ¡Lo que se ha perdido el FMI, poniendo a Rodrigo Rato y no a la niña de Miguel!
Pues sí, se confirma ^_^
Cuando aún faltan varios días para terminar mis vacaciones, la fortuna me sonríe una vez más, cuadrándome para Marzo una escapada de fin de semana, nada menos que a Dublín, en la mejor compañía imaginable, ¡y en plenas fiestas de San Patricio!
Este año se va a llevar el verde ![]()
Estoy viviendo unos días de relax. Merecido relax. No por agotamiento, sino porque necesitaba poner en orden ciertos desbarajustes en mi vida.
Después de recorrer más de seismil kilómetros en cuatro días; después de encontrar el paraíso a cinco grados bajo cero, de meterme hasta los sobacos en la nieve; de encontrar sublime hasta el dolor de cabeza, producido por ese extraño y mohíno sol; de ver un McDollar’s atendido exclusivamente por diosas nórdicas; de probar la carne de reno en tres platos distintos; de dejar mi sello personal en una céntrica plaza de Helsinki; de pasar dos días oyendo acentos malagueños, gaditanos, almerienses…
y contemplar atónito a un belga to salao, de nombre impronunciable, recitando “cómete una mierda“, en perfecto castellano; y, sobre todo, después de comprobar que entre el blanco de la nieve y el negro de la pizarra de los tejados, hay toda una gama de colores cálidos, como un abrazo…
Después de todo esto, he venido a dar con mis huesos en casa de mis padres.
Málaga, la ciudad de la luz, que tanto añoro algunas veces y tan poco otras. ¿El objetivo? Recordar viejos tiempos, echar unas risas, ver a la familia (con su punto de masoquismo) y compartir mesa con todos aquéllos a quienes tanto echo de menos.
Y de momento lo estoy consiguiendo. De hecho, creo que voy a volver con kilos de más a Madrid. Pero reconozcámoslo, si citara a mis amigos en un restaurante vegetariano o un herbolario…¡entonces no sería yo! (Me sé de una que ahora mismo estará asintiendo con la cabeza :P).
En fin, espero poder colgar pronto las mejores instantáneas de estos días. Y con suerte, con mucha suerte, quien sabe si de aquí a unas semanas, no se inunda el blog de verde
Kiitos!!
Escuchando: Fito & Fitipaldis - La casa por el tejado

























